...y una voz le habló en las alturas, una voz que no era ni masculina ni femenina, poderosa, ni suave, sino infinitamente bondadosa. Y la voz le dijo: "No se hará mi voluntad, sino la tuya. Porque lo que tu deseas es lo que yo deseo de ti. Sigue tu camino como los otros hombres, y que seas feliz en la tierra"
Entonces pensé: Si todos estamos viviendo nuestra vida y eligiendo nuestras experiencias como si tomáramos un catálogo en nuestras manos para decidir que nos interesaría aprender, entonces ¿no sería realmente una experiencia espectacular, ver a los demás con otra mirada, dónde el amor, la compasión y el entendimiento, el valorar a la otra persona sin juzgarla puesto que está aprendiendo al igual que nosotros, ésto no haría que todos fluyamos de una manera más armoniosa en el mundo?
¡Qué alegría siento en el corazón al pensar de ésta manera! Es como música en mis oídos, saber que a pesar de que algunos atraviesan situaciones realmente complicadas, no es nada más algo que eventualmente se encuentra en su vida, hasta que haya aprendido lo que necesitaba ver para poder continuar con las demás elecciones que escoja para finalmente... ¡Ser feliz en la Tierra!
El extracto fue extraído del Libro Ilusiones, de Richard Bach
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